El salón es el corazón del hogar: el lugar donde descansamos, recibimos visitas y compartimos tiempo en familia. Conseguir que sea moderno y funcional al mismo tiempo no solo es posible, sino esencial para disfrutarlo al máximo. En esta nueva entrega de nuestras Guías de Decoración y Estilo, te damos las claves para lograr un salón cómodo, estético y bien aprovechado.
1. Define zonas según el uso
Antes de decorar, piensa cómo usas el espacio: ¿ves series?, ¿trabajas desde casa?, ¿recibes visitas con frecuencia? Esto te ayudará a distribuir los muebles según cada función: descanso, ocio, lectura o trabajo.
Consejo: delimita visualmente cada zona con alfombras, iluminación o mobiliario.
2. Elige un sofá cómodo y proporcional
El sofá debe adaptarse al tamaño del salón y a tus rutinas. Los modelos en L o chaise longue son ideales para descansar, mientras que los sofás rectos funcionan mejor en espacios reducidos.
Tip: prioriza tejidos resistentes y colores neutros que puedas combinar fácilmente.
3. Añade una mesa de centro práctica
Opta por una mesa funcional y proporcionada al sofá. Las mesas elevables, con almacenamiento o de diseño nido (dos en una) son perfectas para salones modernos.
Extra: elige materiales como la madera natural, el cristal o el metal negro para sumar estilo.
4. Soluciones de almacenaje integradas
Un salón ordenado se disfruta más. Apuesta por muebles bajos, estanterías abiertas, aparadores o módulos a medida para mantener el equilibrio entre funcionalidad y diseño.
Idea: combina almacenaje cerrado (para ocultar) con estanterías decorativas (para mostrar).
5. Iluminación en capas
La luz es clave para crear ambientes. Mezcla luz general (techo), puntual (lámparas de pie o sobremesa) y decorativa (luces LED, guirnaldas, apliques).
Consejo: las bombillas cálidas generan un entorno acogedor y moderno.
6. Paleta de colores coherente
Los colores neutros (blanco, gris, beige, topo) son ideales para salones modernos. Puedes sumar color con cojines, cuadros o una pared de acento en tonos tierra, verdes o azules apagados.
Tip: menos es más. No recargues el espacio con demasiados tonos.
7. Añade personalidad con detalles decorativos
Plantas, arte, libros, jarrones o velas ayudan a romper la frialdad de un espacio muy minimalista y lo hacen más acogedor. Busca equilibrio entre orden y expresión personal.
Idea: elige piezas que hablen de ti y de tus gustos, pero con una estética cuidada.


